De piratas y tesoros

Libro

«Una mañana, un viejo marinero que tenía la cara marcada con la cicatriz de un sable, llegó hasta nuestra casa arrastrando un gastado baúl. Era alto y fuerte y llevaba el pelo recogido en una trenza negra. Sus manos, con las uñas sucias y recomidas sujetaban un bastón. Dentro de la posada, el viejo marinero pidió un vaso de ron y, apurándolo de un solo trago, comenzó a hablar con mi madre.» Así textual arranca una de las novelas de aventuras más importantes de todos los tiempos: La isla del tesoro, escrita por Robert Louis Stevenson, que representa un verdadero libro de iniciación en la lectura de este tipo de relatos. Quien desee comenzar a leer aventuras, debería sin duda empezar por esta obra.

El joven Jim Hawkins, hijo de la mesonera de un pequeño pueblo de la costa de Inglaterra, conoce al viejo marinero que estaba completamente entregado al vicio de la bebida, y con un humor digno de un gruñón. Este viejo muere en el principio de la historia, pero cuando lo hace deja un mapa de un tesoro: un codiciado alijo de oro y plata enterrado por el legendario pirata Flint en una lejana isla tropical.

El joven Jim logra con mucha dificultad abordar un barco para ir a la isla, pero mezclada con la tripulación, una banda de piratas capitaneados por John Silver también irá en busca del anhelado botín. Así comienza la aventura tan interesante por encontrar el tesoro.

Esta es una novela clásica de aventuras, pero además de relatar las peripecias y peligros que deben enfrentar los tripulantes del barco que van en busca de un tesoro perdido, es en definitiva un libro de iniciación. Su protagonista es un adolescente que participa de la expedición como uno más, un poco molesto, pero luego de alguna manera termina siendo el héroe de la historia capaz de resolver situaciones conflictivas cuando otros marineros experimentados no pueden hacerlo.

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